domingo, 8 de octubre de 2017

EL CANTO DEL GRILLO. Unos recuerdos breves de Hijar .

En el año 1945, existia en Hijar, el puesto de sementales de Ramon Galve.  Disponia sus instalaciones en el Plano Bajo, enfrente del actual Spar de Fernando Monzón.  Alli disponia siempre de unos buenos sementales para cubrir a las yeguas de toda la comarca.

En el año 1931, el P. Miguel de Pamplona, que unos años antes habia estado en el convento de Hijar, donde daba clases y en Semana Santa realizaba el pregón en la procesión, escribio un libro titulado, " A uno de tantos ", donde escribio treinta cartas apologéticas.  El libro tenia 240 paginas.

Hace algunas décadas a principios del siglo XX, un vecino de la Calle Santa Rosa, llamado Manuel, adquirio el paso de la Oración del Huerto, como era de su propiedad , durante el resto del año lo guardaba en la planta baja de la vivienda.  Mucha gente amiga de la familia lo iba a visitar durante el año.

Durante muchos años Hijar adquirio gran fama, en la elaboración de esportones para las caballerias.  Eran los mas buscados de toda la comarca y habia varias familias en nuestra localidad que se dedicaban a estas tareas.

En la zona del Sabinar existió un horno para la elaboración del yeso , donde se llevaban grandes cantidades , que se producia introduciendolo en el agua con elevadas temperaturas, para lo cual disponian de grandes cantidades de leña.

En los años 70 y 80 se proyectaban grandes peliculas en la Casa del Hijarano, los viernes para mayores y los domingos para niños .

domingo, 10 de septiembre de 2017

LOS HABITANTES DE HIJAR EN 2017. Autor : Enrique Garralaga Robres .



Los días 15, 18 y 20 de diciembre de 2016 se publicó en “eshijar” un artículo mío, dividido en tres partes, titulado “Los habitantes de Híjar en 1495”. En él comentaba yo varios detalles sobre los habitantes de nuestro pueblo, como por ejemplo, que bastantes de los apellidos más extendidos hoy en Híjar, ya existían entonces. Estos datos procedían de un censo que ordenó efectuar el Rey Fernando el Católico en dicho año. Puede usted encontrar y leer este artículo, si lo desea, en la sección ARCHIVO ESHIJAR de este blog.

Lógicamente, la estructura de la población de Híjar en 2017 ya no tiene absolutamente nada que ver con la de 1495. Por simple curiosidad, pedí datos al Ayuntamiento sobre los habitantes actualmente empadronados. Les ofrezco a continuación estos datos, que deben entenderse referidos al día 30 de Agosto de 2017, sobre una población total de 1.709 habitantes empadronados.

En primer lugar:

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE HÍJAR,  POR NACIONALIDADES

De nacionalidad española: 1.513 habitantes (el 88,5 % de la población total)

Número de nacionalizados extranjeros, por países:
 1 de Bélgica
 1 de Bulgaria
 6 de Italia
 2 de Polonia
4 de Portugal
32 de Rumanía
 2 de Ghana
 3 de Guinea
 133 de Marruecos
 3 de Argentina
 3 de Perú
 1 de Uruguay
 5 de China

En total, 196 extranjeros, de 13 nacionalidades diferentes (el 11,5 % de la población total)

A continuación:

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE HÍJAR,  POR SEXO Y EDADES, EN INTERVALOS DE 5 AÑOS DE EDAD.

Distribución por edades Hombres Mujeres
Hasta 5 años 24 35
De 5 a 10 años 30 42
De 10 a 15 años 43 37
De 15 a 20 años 36 39
De 20 a 25 años 48 36
De 25 a 30 años 41 46
De 30 a 35 años 58 28
De 35 a 40 años 43 39
De 40 a 45 años 70 47
De 45 a 50 años 50 61
De 50 a 55 años 62 61
De 55 a 60 años 81 58
De 60 a 65 años 54 54
Más de 65 años 206 250
Suma total 846 833

Total hombres: 846

Total mujeres: 833

El número total de hombres y de mujeres está más o menos equilibrado, pero llaman la atención las franjas de edad de menores de 10 años (54 niños frente a 77 niñas), la de 30 a 35 años (58 hombres y sólo 28 mujeres) y la de 40 a 45 años (70 hombres por 47 mujeres).

A pesar de estos desequilibrios en la distribución por sexos, relativamente ligeros, lo que verdaderamente es importante es el grave problema que se da en España, pero especialmente en todo Aragón, y al que Híjar no es ajeno: El desproporcionado envejecimiento de la población.

Los demógrafos, es decir los expertos en el estudio y evolución de la población, ya nos alertan de que, al contrario de lo que nos repiten muy frecuentemente los políticos, el sistema actual de pensiones es insostenible. Creen que incluso a más largo plazo, hasta el sistema completo de la Seguridad Social puede tener dificultades.

Hoy, superan en Híjar los 50 años nada menos que 826 personas (el 48,3 % de la población total). Estas personas tuvieron descendencia cuando eran más jóvenes, pero sus descendientes ya figuran como empadronados (en Híjar o en otras poblaciones, si es que emigraron); puesto que en el futuro ya no van a tener más hijos, no habrá quien los reemplace cuando mueran, dando lugar a una drástica disminución de la población. Sin caer en un excesivo alarmismo, debemos comenzar por ser conscientes de este grave problema que tiene planteado toda España en general, y que en Híjar también se da, de forma muy acusada.

No es un problema de fácil ni rápida solución, pero por algo se puede empezar. Por diversas razones, la institución familiar tiene un gran descrédito entre la gente joven. Si a esto unimos la escasísima ayuda que presta el Estado a las familias o a las parejas con hijos, el problema no hará sino agravarse. Creo que se le deben exigir al Estado ayudas al crecimiento de la población comparables, en la medida de las posibilidades económicas de nuestro país, a las que se dan en otras naciones europeas, que son mucho más generosas; no sólo en dinero, sino también en facilidades para que puedan ser compatibles el cuidado de los hijos y el trabajo.

Viajando por algunos países europeos, como por ejemplo Holanda o Alemania, no es infrecuente ver parejas jóvenes con tres o cuatro hijos, algo casi imposible hoy en día en España. Es decir, que esas ayudas tan generosas ya empiezan allí a dar sus frutos. En esos países comienza a reequilibrarse otra vez la distribución de la población. Si bien hay que reconocer que en España tenemos en contra nuestra el inconveniente, no pequeño, de que los salarios son, en general, más bajos que en dichos países.

Agradezco al Ayuntamiento que me haya facilitado los datos anteriores. A los habitantes de Híjar, españoles y extranjeros, les envío un afectuoso saludo y la bienvenida, respectivamente. Saludo también a quienes, al igual que yo, no residimos en Híjar permanentemente.


Autor :  Enrique Garralaga Robres.

sábado, 2 de septiembre de 2017

EL RETROVISOR : Tres noticias breves de los años 1894 , 1918 y 1919 .


En el año 1894 unas fuertes tormentas asolan los términos de Híjar, Samper, Urrea de Gaén, Castelnou y Jatiel, destrozando los campos y destruyendo árboles.

Tiene lugar en Híjar , en el año 1918 , una asamblea de mineros de la cuenca del río Martín para protestar contra el mal estado de las carreteras, que hace imposible la explotación de las minas.

En Híjar  en el año 1919 , se celebra una asamblea de los pueblos interesados en la construcción del pantano de Cueva Foradada, para pedir al Estado la consignación en presupuestos de los fondos necesarios para la terminación de la obra.

martes, 1 de agosto de 2017

POESIA ARAGONESA DEL SIGLO DE ORO . Autor : Enrique Garralaga Robres .



Los hermanos Argensola.

Los hermanos Lupercio Leonardo y Bartolomé Leonardo de Argensola nacieron en Barbastro, en 1559 y 1562 respectivamente.
Lupercio fue secretario de la emperatriz María de Austria. Después desempeñó cargos diplomáticos en Nápoles, donde murió en 1613. Bartolomé estudió en Salamanca, donde fue alumno de Fray Luis de León. Después fue confesor de la emperatriz María de Austria, y posteriormente, canónigo en La Seo de Zaragoza. Murió en esta ciudad en 1631.

Son conocidos como historiadores y como poetas. Ambos hermanos fueron Cronistas del Reino de Aragón, continuando la labor del gran Jerónimo Zurita, eminente historiador de la Edad Media aragonesa.
Su obra poética es de un estilo muy clásico. Nunca la publicaron, limitándose a mostrar sus poemas, manuscritos, a¬¬¬¬ su círculo de amistades. Pero a su muerte, Gabriel Leonardo de Argensola, hijo de Lupercio, recopiló y publicó conjuntamente los poemas de su padre y de su tío, dándolos a conocer en toda España, donde adquirieron fama.
El soneto que les ofrecemos a continuación, no se sabe con certeza cuál de los dos hermanos lo compuso. 

Con respecto a su título, que nos parece sorprendente a primera vista, hay que tener en cuenta que el significado que tiene hoy la palabra “afeitarse” (rasurarse la barba), no es el mismo que el que tenía entonces (que era ponerse “afeites”; es decir, lo que ahora llamamos “productos cosméticos”). Por lo tanto, una versión de dicho título en el lenguaje actual, podría ser: “A una mujer que se maquillaba y estaba hermosa”.

 Aprovechando la imagen mental que evoca el poema, la de una mujer que en realidad no era tan bella como aparentaba, su autor insiste en la idea (que se repetía con frecuencia en aquella época) de que debemos estar siempre alerta, porque este mundo es mentiroso y nos engaña. Las cosas no son lo que parecen.

A UNA MUJER QUE SE AFEITABA Y ESTABA HERMOSA
Yo os quiero confesar, don Juan, primero,¬¬¬
que aquel blanco y color de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.

Pero tras eso, confesaros quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.

Mas, ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así naturaleza?

Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo, ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!

A pesar de la seriedad y clasicismo de sus sonetos, en algunas ocasiones no tuvieron inconveniente en recurrir al humor o a la sátira. Las dos octavas que pueden leer a continuación, se atribuyen a Bartolomé Leonardo.

LOS DIENTES Y LA TOS
Cuatro dientes te quedaron,
si bien me acuerdo; mas dos,
Celia, de una tos volaron;
los otros dos, de otra tos.

Seguramente toser
puedes ya todos los días,
pues no tiene, en tus encías,
la tercera tos qué hacer.


OLOR A CHAMUSQUINA

A solas con don Simón 
pasa las noches Ruperta;
ella, polluela inexperta,
él, gallo con espolón.

La madre está en la cocina, 
cerca del candil hilando, 
y ronca de cuando en cuando... 
¡Me va oliendo a chamusquina!

Lupercio Leonardo fue también autor de obras de teatro de mucho éxito en su tiempo, que merecieron los elogios de su amigo Lope de Vega. En honor al  apellido de estos hermanos, había en Zaragoza un “Teatro – Cine Argensola” en el número 23 del Paseo de la Independencia, que cerró a finales de los ochenta del siglo pasado, siendo ocupado su lugar por una galería comercial, que aún hoy conserva este mismo nombre.



Autor :  Enrique Garralaga Robres.

SEPULCROS DE DON PEDRO FERNANDEZ DE HIJAR Y DE SU ESPOSA ISABEL DE CASTRO, EN EL MUSEO PROVINCIAL DE ZARAGOZA. Autor : Guadalupe Fernandez Sancho . ( Pulsando en el enlace inferior . )

                         


Pulsando en el enlace inferior, pueden leer un interesante articulo elaborado por Guadalupe Fernnadez Sancho, titulado :  " Sepulcros de Don Pedro Fernandez de Hijar y de su esposa Isabel de Castro, que esta en el Museo Provincial de Zaragoza. "

domingo, 16 de julio de 2017

HIJAR, CUATRO RECUERDOS DE UN AYER CERCANO .


Cuentan que cuando el ejercito republicano abandono Hijar, en el año 1938, en un escondite en el Cantón de las Monjas , encontrarón una gran cantidad de dinero en metalico.

Este año se cunplen 50 años de la apertura de la Discoteca Pithers, que estaba situada en la actual Avenida del Carmen, donde sono la mejor musica de los años 60-70-80 y 90.

Don Julian Otal, notario de Hijar, quiso fundar un convento en la zona de Valdemaguin, aunque puso mucho empeño, la repentina muerte de Don Julian impidio este proyecto.

Cuando Don Francisco Peralta, fue elegido Obispo de Vitoria, a los pocos dias vino a Hijar, donde le hicieron un homenaje en el Colegio de San Vicente de Paul, donde asitieron la corporación municipal, y las autoridades eclesiasticas y militares de la época .

martes, 13 de junio de 2017

LOS INCUNABLES DE HÍJAR. Autor : Enrique Garralaga Robres.

                                           

Antes del siglo XV eran escasísimos los libros que había en Europa. La única forma posible de reproducirlos era escribiéndolos a mano (de ahí proviene la palabra manuscritos). En consecuencia, había muy poca gente que pudiera leer y escribir, y la cultura y el saber en general avanzaban muy lentamente. La situación cambió radicalmente a partir de 1454, con la aparición del primer libro impreso, la Biblia de Gutenberg.

Aunque la imprenta nos parezca un avance tecnológico bastante sencillo, comparado con los sofisticados artilugios de los que disponemos hoy, la revolución que provocó fue, sin lugar a dudas, muy superior a la que por ejemplo, supuso la aparición de Internet en los últimos años del siglo XX. 

La Ciencia, las Humanidades, el Arte y la Cultura en general, experimentaron avances impresionantes en todo el mundo, y poco a poco, se fue desterrando el analfabetismo en Europa.
Se llama “incunables” a los libros impresos antes del año 1500. Son  muy apreciados, aunque sólo sea por su importancia histórica, pero si además contienen imágenes o textos sobresalientes, su valor es incalculable, también en términos económicos. Los libros producidos en la imprenta de los judíos de Híjar, que tuvieron que cerrar por su expulsión forzada en 1492, son todos incunables.

La “Jewish Virtual Library” www.jewishvirtuallibrary.org (Biblioteca Virtual Judía), es quizá la más importante Enciclopedia On-Line internacional sobre todo tipo de asuntos relacionados con Israel, históricos y actuales. Está escrita en inglés. Si vamos a su página de inicio y escribimos como palabra-clave de búsqueda:

“Incunabula” (esta palabra significa “Incunables” en el idioma inglés)
Nos envía a un extenso texto en el que se nos da mucha información sobre los incunables en lengua hebrea. Por ejemplo, nos dice que hay en todo el mundo 22 impresores conocidos de incunables, que tenían sus talleres respectivos en sitios tan dispares como Bolonia, Roma o Nápoles en Italia, en Lisboa o en Constantinopla. Y por supuesto, en Híjar.  También en una población cercana, Montalbán.

Leemos además, que la aparición de los libros impresos acabó con la costumbre de decorar los márgenes de los manuscritos con orlas muy vistosas. Pero son apreciadísimos los pocos incunables existentes que incluyen orlas impresas, con el fin de satisfacer a los lectores de manuscritos, que las echaban en falta. También leemos que los primeros incunables con orlas son los que salieron de la imprenta de Híjar, siendo éstas además las mejores y más logradas, como veremos enseguidda.

Este texto incluye también unas breves reseñas, que dedican sólo dos o tres líneas a todos y cada uno de los citados 22 impresores de incunables. Pero llaman la atención las reseñas de dos de ellos en particular. En primer lugar, la dedicada al número 15, que traduzco sólo parcialmente, por ser mucho más extensa que las demás. Yo mismo he resaltado algunas de sus frases en letra negrita: 

15. ELIEZER B. ABRAHAM IBN ALANTANSI, dueño de una imprenta y médico en Híjar, España. El nombre del impresor y el de la localidad se mencionan en el colofón (anotación al final del libro) …..Los libros producidos en la imprenta de Eliezer son fuera de serie por su perfección técnica y ornamentación bellísima. La orla impresa en el nº 16 ha sido elogiada por los historiadores de los libros ilustrados como el ejemplo más notable de este periodo. Animales, flores, frutos y líneas ornamentales, dibujados con la mayor delicadeza, dan vida al fondo en blanco y negro, y también se mantiene el mismo equilibrio en la composición de las letras iniciales.

 Las planchas metálicas son obra de Alfonso Fernández de Córdoba, un orfebre, platero e impresor de Valencia….(sigue una referencia, más bien técnica, sobre las planchas metálicas con caracteres latinos que utilizaron ambos para imprimir el llamado “Manuale sacramentarum dioecesis Caesaraugustanum”, libro litúrgico, que es el único que imprimieron con nuestro familiar alfabeto latino).

Si volvemos a la “Jewish Virtual Library” con otras palabras clave tales como “Híjar”, “E. ben Alantansi”, “A. Fernández de Cordoba”, etc, podemos ir obteniendo más información. Otra fuente de datos accesible por Internet es la página web del “Jewish Theological Seminary of America”, una de las instituciones culturales hebreas más prestigiosas del mundo, fuera del estado de Israel, con sede en Nueva York. En cuya biblioteca, por cierto, se conservan algunos de los mejores incunables de Híjar.

Resumo la extensa información que he ido encontrando sobre la imprenta de Híjar en estas fuentes: Los años más productivos en cantidad y calidad fueron los que van de 1485 a 1490. Alfonso Fernández de Córdoba, el autor de las planchas metálicas usadas en esta imprenta, era un judío converso, que además de ser un gran artista, era un hombre muy culto, por el que sentía gran aprecio otro hombre también muy cultivado: el primer Duque y  séptimo Señor de Híjar, D. Juan Fernández de Ixar y Cabrera. Pero al decretarse la expulsión de los judíos en 1492, y muerto el Duque, su protector, en 1493, tuvieron que desmontar completamente su taller y marcharse.


Volviendo a las reseñas de los 22 impresores de incunables en lengua judía, encontramos también otro comentario muy extenso sobre el impresor nº 17, llamado ELIEZER TOLEDANO, que tuvo su imprenta en Lisboa. También era médico. Los libros que salieron de su taller son posteriores a 1492 y fueron impresos con las mismas planchas que los de Híjar, Además, leemos, Toledo está exactamente en la mitad del camino de Híjar a Lisboa, y los historiadores sospechan que en realidad era el mismo Eliezer Ben Alantansi, que al salir de Híjar cambió su nombre para no dar pistas sobre su paradero, porque se le buscaba por un proceso judicial.

Posteriormente, en 1497, los judíos fueron expulsados también de Portugal, y ya no se sabe más.de esta imprenta.  Encuentro las siguientes frases, que creo que resumen bien sus puntos de vista sobre el importante periodo histórico, los años que precedieron a su expulsión, que vivieron en Híjar: “Aunque la Edad de Oro de los judíos en España ya había pasado, su creatividad, por medio de una nueva herramienta cultural, la imprenta, les aportó nueva vida…..El principal monumento bibliográfico de este nuevo desafío espiritual es una copia, en bellísima letra cursiva, de un volumen del código de la Ley de Jacob ben Asher, “Tur Yoreh Deah”, publicado en Híjar en 1487”.
He procurado consultar fuentes de información judías porque intento reflejar la opinión que tienen ellos sobre nuestra imprenta y sus incunables. Opinión que como acaban de comprobar, es muy favorable y llena de admiración hacia nuestro patrimonio histórico. Ahora entendemos el interés que han manifestado en diversas ocasiones por nuestro pueblo algunas asociaciones culturales judías. Saben que de Híjar salieron los mejores incunables que existen en lengua hebrea. Y además, que aquí está la Sinagoga medieval mejor conservada de Aragón.

Me gustaría “echar un vistazo” a un incunable de Híjar. Pero leo que, puesto que son auténticos tesoros bibliográficos, sólo se encuentran ejemplares o fragmentos de ellos en algunas de las mejores bibliotecas del mundo: en Londres, París, Nueva York, Frankfurt, Viena, S. Petesburgo, Oxford, Yale University, etc. Ahora bien, resulta que en nuestro país tenemos dos incunables de Híjar, que se conservan en la Biblioteca Nacional de España. Están digitalizados, y son de acceso libre y fácil, por lo que los podré “ver” cómodamente en la pantalla de mi ordenador.

 Si también los quiere ver usted, es así de sencillo: vaya  a la página web de la Biblioteca Nacional de España: www.bne.es En el lado derecho de la página de inicio verá: “Accesos directos”. Pulse en “Biblioteca Digital Hispánica”. A continuación, aparecerá un campo en blanco que le pide que escriba qué es lo que quiere ver. Escriba; “eliezer ben alantansi hijar” > “ buscar”, y le aparecerán los dos libros citados.
Si pulsamos en el título del primero “Arbâ’ a Tûrim”, nos saldrá su ficha técnica, y pulsando en “Ver Obra”, tendremos en nuestra pantalla dicho libro, perfectamente digitalizado. En su parte superior hay un pequeño cuadro para seleccionar la página que usted desee ver, de las 108 que tiene. Tenga en cuenta lo siguiente:

Los israelitas, además de escribir en el papel al contrario que nosotros, es decir, de derecha a izquierda, también leían (y siguen leyendo) sus libros al revés que nosotros. O sea, que de las dos tapas de un libro, la que nosotros llamamos “la de atrás”, para ellos es ”la de delante” y viceversa. La que para nosotros es “la última página de un libro”, para ellos es la primera, y así sucesivamente. Por tanto, si quiere ver cualquier libro hebreo en su orden correcto, deberá ir en primer lugar a la página final, (en nuestro caso, a la 108), ir pasando cada página en orden descendente, y así sucesivamente hasta llegar a la que para nosotros es la primera (y que para ellos es la última).

Vemos que la impresión del libro es de una calidad extraordinaria, para aquella época. Pero es un poco frustrante para nosotros que no podamos leer su contenido. Los judíos nunca han utilizado nuestro alfabeto latino, sino que tienen su propio sistema de signos de escritura. Además, estos libros están escritos en lengua hebrea. La producción de  la imprenta de Híjar iba destinada principalmente a la comunidad sefardí, con la excepción del ya citado “Manuale caesaraugustanum”.

Pero podemos apreciar varios detalles interesantes. Lo primero que observo es que la encuadernación no es la original: Las tapas son nuevas, mientras que las páginas están todas manchadas, probablemente con agua. Y las últimas (las primeras en nuestra numeración) están bastante rotas. Pensemos que al poco tiempo de salir este libro de la imprenta de Híjar, fueron expulsados los judíos, teniendo que marchar lejos.

Se desconoce el itinerario del libro, en cuántos lugares y países ha estado antes de ir a parar a la Biblioteca Nacional de España. Y nos haremos una idea de por cuántas manos habrá pasado, si tenemos en cuenta que salió de la imprenta de Híjar hace nada menos que 531 años. Si además, sabemos que las tiradas editoriales eran entonces muy cortas (de sólo unos 100 o poco más ejemplares cada una, este dato lo he leído también en la “Jewish Virtual Library”) creemos que es casi milagroso que haya podido llegar algún ejemplar hasta nuestros días.
El otro libro, de 120 páginas, titulado “Hami^sa hwmse T^wrah” está en un estado  de conservación algo mejor, aunque también están manchadas sus páginas. Al principio del libro (para nosotros, en la página 115) encontramos unas palabras manuscritas con tinta azul y en caracteres latinos, en inglés. Dicen que este libro perteneció a la mujer de un rabino, cuyos nombres se leen perfectamente. Es curioso que, a pesar de estar escrito en inglés, utiliza la palabra “uxor” (que significa esposa, en latín). A continuación leemos el índice del libro: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y  Deuteronomio. Es decir, que este libro relata la parte inicial de la Biblia, que se llama “El Pentateuco”.Al final del libro (que para nosotros, está en la página 4) encontramos también otros comentarios al contenido del libro, escritos con caracteres latinos, pero esta vez en italiano. Este detalle  nos da una idea de “lo mucho que ha viajado” este libro.

Terminaré con una sorpresa: acabo de encontrar una oferta de venta de un incunable de Hijar, que usted puede consultar en e-Bay.com, con estas palabras-clave:

Judaica Antique Hebrew Bible Incunabula, 24 pages, Pentateuch, Hijar 1490.
Vemos que este ejemplar contiene el Pentateuco, que como hemos dicho antes, consiste en los cinco primeros libros de la Biblia. Pero creo que debe ser tan sólo un fragmento de dicho libro, porque no tiene más que 24 páginas. Aún así, su precio de salida mínimo es de 16.000 dólares (salvo mejor oferta), más otros 60 dólares de gastos de envío. Está usted a tiempo de poder enriquecer su biblioteca con unas páginas impresas en el barrio de San Antón de Híjar, hace 527 años.

Revise bien su desván, y si encuentra un libro viejísimo, en caracteres judíos, ya sabe que debe “tratarlo con cariño”. Gracias a los incunables salidos de su antigua imprenta, el nombre de Híjar se va dando a conocer por las más importantes bibliotecas y salas de subastas del mundo.



Autor :  Enrique  Garralaga  Robres.